Una vida multidisciplinar en Múnich
Anton Sailer fue un versátil creador alemán cuyos talentos abarcaron los ámbitos de la pintura, las artes gráficas, la fotografía y la escritura. Nacido en Múnich, comenzó su trayectoria artística en la Escuela de Artes Aplicadas de Múnich, estudiando bajo la tutela de los profesores Robert Engels y Willi Geiger. Su formación académica continuó en la Academia de Bellas Artes de Múnich con Franz Klemmer, antes de trasladarse a París para estudiar en la Académie de la Grande Chaumière.
Su vida profesional estuvo profundamente entrelazada con el tejido cultural de Múnich y Berlín. Tras trabajar como editor en Berlín, regresó a Múnich en 1947, ciudad donde permaneció activo en el mundo de las artes. Formó parte de la Asociación de Artistas de Múnich y desempeñó un papel prolongado en la gestión de exposiciones en el Haus der Kunst. Sus contribuciones literarias y periodísticas fueron extensas, incluyendo colaboraciones para Simplicissimus y la revista Graphik, así como una etapa como colaborador independiente para el Süddeutsche Zeitung.
Obras artísticas y contribuciones literarias
La producción visual de Sailer abarcó diversos medios, tales como el óleo sobre lienzo, la tempera sobre cartón y obras gráficas. Sus pinturas, que se presentaron con frecuencia en la Große Münchner Kunstausstellung en el Haus der Kunst, incluyen títulos como:
Más allá del lienzo, Sailer fue un escritor prolífico. Sus obras literarias oscilaron entre la poesía y los ensayos, hasta llegar a monografías y relatos históricos. Sus publicaciones incluyeron Tier Abc, Münchner Spectaculum y diversos estudios sobre arte y biografía, tales como sus escritos sobre Franz von Stuck y la vida de Luis II.