The Slaughtered Pig
Oil On Canvas
WallArt
Dutch Baroque
1656
80.0 x 65.0 cm
Staatliche Museen zu Berlin
Reproducción al óleo hecha a mano
Óleo sobre lienzo pintado a mano en el tamaño y marco de su elección, realizado por encargo por nuestros artistas. ( Cambiar a impresión
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W106C $8
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W307PJ $10
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The Slaughtered Pig
Técnica de reproducción
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-
Precio total
$ 263
Descripción de la obra
Bernard Pietersz Fabritius's "The Slaughtered Pig": A Glimpse into Dutch Domesticity
Bernard Pietersz Fabritius’s “The Slaughtered Pig,” painted in 1656, is far more than a simple depiction of a rural scene; it’s a poignant window into the daily life and social customs of 17th-century Netherlands. This black and white artwork, measuring 80 x 65 cm, currently housed within the Staatliche Museen in Berlin, showcases Fabritius's remarkable ability to capture intimate moments with striking realism and subtle psychological depth. The painting’s monochromatic palette, unusual for its time, lends a starkness and immediacy to the scene, drawing the viewer directly into the heart of this domestic ritual. It is not merely about the act of slaughtering an animal; it’s about community, labor, and the cyclical nature of life and sustenance.A Masterful Study in Light and Shadow
Fabritius was renowned for his exceptional handling of light and shadow – a hallmark of the Dutch Baroque style – and “The Slaughtered Pig” exemplifies this skill beautifully. The absence of color doesn't diminish the richness of the artwork; instead, it amplifies the interplay of tones, creating a dramatic chiaroscuro effect that emphasizes textures and forms. Notice how the light falls upon the woman’s face, highlighting her expression – a mixture of weariness and quiet determination. The rough texture of the pig’s skin contrasts sharply with the smooth surfaces of the bowls on the table, while the shadows deepen within the room, creating an atmosphere of both intimacy and solemnity. Fabritius's technique involved meticulous observation and precise rendering, allowing him to convey a sense of palpable reality rarely seen in contemporary art. The use of oil paint on canvas allowed for subtle gradations of tone, further enhancing the illusion of depth and volume.Symbolism Within the Everyday
While seemingly straightforward, “The Slaughtered Pig” is imbued with symbolic meaning rooted in Dutch culture of the period. The pig itself represents abundance and prosperity – a vital source of food and income for many families. The communal setting—the presence of other figures observing the process—underscores the importance of shared labor and social bonds within rural communities. The bowls on the table, varying in size and shape, suggest preparation for a feast or celebration following the slaughter. The woman's posture, holding the pig with a firm grip, speaks to her role as a central figure in managing the household and ensuring its survival. It’s important to note that this scene was not merely a depiction of an event; it served as a reflection on the virtues of hard work, frugality, and community spirit—values highly prized during the Dutch Golden Age.Fabritius: A Life Cut Short
The tragic brevity of Bernard Pietersz Fabritius’s career adds to the mystique surrounding his art. Born in 1624 and dying prematurely in 1673, he left behind a relatively small but remarkably impactful body of work. He studied under Hendrick Jacobsz van Dyck, absorbing elements of Flemish Mannerism before developing his own distinctive style characterized by its realism, psychological insight, and masterful use of light. His influence on later Dutch artists is undeniable, particularly in the development of genre painting—a popular form that depicted scenes from everyday life. “The Slaughtered Pig” stands as a testament to Fabritius’s talent and vision – a captivating glimpse into a world both familiar and distant, rendered with an unparalleled sense of realism and emotional depth. It invites us not just to observe a moment in time but to contemplate the enduring human connection to nature, community, and the rhythms of life itself.Obras relacionadas
Biografía del artista
Bernard Pietersz Fabritius: Un Maestro de la Luz y la Sombra
Bernard Pietersz Fabritius (1624 – 1673) se erige como una de las figuras más enigmáticas de la pintura barroca holandesa, un talento trágicamente truncado por la enfermedad, pero cuyo legado continúa inspirando asombro. Nacido en Muiden, Países Bajos, los primeros años de Fabritius permanecen envueltos en una relativa oscuridad, dejando mucho espacio a la especulación sobre su formación y sus inclinaciones artísticas. Se formó como aprendiz bajo la tutela de Hendrick Jacobsz van Dyck, absorbiendo los preceptos estilísticos del manierismo flamenco y perfeccionando sus habilidades en el retrato y las escenas de género, una base que resultaría invaluable al embarcarse en una carrera extraordinaria. Fabritius alcanzó rápidamente el reconocimiento gracias a su meticulosa atención al detalle y a su magistral manipulación de la luz y la sombra, características que definen su estilo distintivo. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, que favorecían las grandes escalas y la decoración opulenta, Fabritius sobresalía al capturar momentos íntimos con una profunda perspicacia psicológica. Sus lienzos están impregnados de un realismo casi inquietante, una cualidad lograda mediante una observación minuciosa y una dedicación a la precisión anatómica que presagiaba los avances científicos de la época. Fue particularmente celebrado por sus representaciones de temas bíblicos, donde empleaba composiciones dramáticas y un luminoso claroscuro para transmitir fervor espiritual y profundidad emocional. ‘El joven pintor’, posiblemente la obra más famosa de Fabritius, ejemplifica este enfoque a la perfección: un retrato conmovedor de la ambición juvenil plasmado con una precisión asombrosa. El desarrollo artístico de Fabritius coincidió con el florecimiento de la Universidad de Leiden y su creciente comunidad científica. Forjó amistad con Johannes Vermeer y Willem van der Helm, ambos innovadores en sus respectivos campos, fomentando un entorno propicio para la curiosidad intelectual y la experimentación artística. Esta conexión influyó sin duda en la sensibilidad estética de Fabritius, alentándolo a explorar nuevas técnicas y a desafiar las convenciones artísticas tradicionales. Sus colaboraciones con Vermeer son especialmente notables, pues demuestran un compromiso compartido por capturar las sutilezas de la vida cotidiana, alejándose de las narrativas heroicas predilectas por muchos artistas del Barroco. Fabritius alcanzó un considerable prestigio durante su vida, asegurando encargos para retratar a figuras prominentes y produciendo diversas escenas bíblicas celebradas. Sin embargo, su carrera se vio abruptamente interrumpida en 1673, cuando sucumbió a la tuberculosis, dejando tras de sí una obra trágicamente incompleta. A pesar de la brevedad de su vida, la influencia de Fabritius en las generaciones posteriores de pintores es innegable. Su realismo inquebrantable y su uso magistral de la luz —rasgos que se convertirían en sellos distintivos del estilo de Vermeer— lo establecieron como una figura fundamental en la historia del arte barroco holandés. Hoy en día, las pinturas de Fabritius son tesoros valorados por su belleza inigualable y su complejidad psicológica, consolidando su lugar entre los más grandes artistas del siglo XVII. Sus obras continúan cautivando al público con su quietud evocadora y su resplandor luminoso, recordándonos el poder perdurable de la visión artística.Bernard Pietersz Fabritius
1624 - 1673 , Países Bajos
Datos clave
- Artistic Movement Or Style: Barroco
- Artists Or Movements Influenced By This Artist: ['Pintura del Renacimiento']
- Artists Who Influenced This Artist: ['Frans Hals']
- Date Of Birth: 1624
- Full Name: Bernard Pietersz Fabritius
- Nationality: Neerlandés
- Notable Artworks:
- El joven pintor
- El cerdo degollado
- Columnata con vistas a un parque
- Place Of Birth: Muiden, Países Bajos

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